Del conjunto de complicaciones relojeras dominadas por Patek Philippe, la conjunción del cronógrafo con el calendario perpetuo, que vio la luz en el año 1941, es una de sus predilectas.

La referencia 5270P, que se presenta por primera vez en versión platino, luce un rostro nuevo con una esfera opalina dorada, de clara tonalidad vintage, sobre la que destacan cifras arábigas aplicadas de oro ennegrecidas, así como las agujas de las horas y los minutos. El conjunto resulta en una extraordinaria legibilidad.

En la esfera encontramos un contador de 30 minutos del cronógrafo situado a las 3 horas, un pequeño segundero a las 9 horas, una doble indicación por ventanilla del día y mes ubicada en la zona superior y fecha por aguja que recorre el índice de una sub-esfera que aloja la indicación de fase lunar. A ello se suman las indicaciones de día/noche y de año bisiesto a ambos lados de la fase lunar.

El calibre CH 29-535 PS Q se distingue por su movimiento de cronógrafo de arquitectura tradicional (embrague horizontal, rueda de pilares y cuerda manual) que originó el depósito de seis innovaciones patentadas. Presenta además varias particularidades técnicas que son fruto de la misma preocupación por la funcionalidad y el rendimiento, como el contador de 30 minutos instantáneo.

Se puede apreciar la complejidad y belleza de este movimiento a través del fondo de cristal de zafiro que a su vez puede intercambiarse con un fondo macizo en platino.

Imágenes © Marta Vidal